jueves, 14 de octubre de 2010

Mantener tu Windows en forma

10 medidas básicas que puedes realizar para acelerar tu sistema operativo y mantenerlo funcionando como el primer día de su instalación.

Es completamente normal que a medida que pasa el tiempo de uso de nuestra instalación de Windows este se vaya ralentizando cada vez más y más. Esto se agudiza si instalamos a menudo aplicaciones y programas de terceros. Estas instalaciones son necesarias e imprescindibles para la ejecución de muchas tareas para las que Windows no trae cobertura, y aunque las traiga muchas veces estos softwares ofrecen mejor desempeño profesionalmente y nos dan mejores resultados prácticos.
La gran desventaja es que todos los programas externos que instalemos en nuestro sistema operativo van a añadir multitud de archivos que pesan y a veces hasta traen conflictos inevitables.
Otra desventaja es que muchos programadores diseñan sus aplicaciones de forma tal que al instalarlos ellos crean la configuración necesaria para iniciarse con el sistema, por eso es muy común que cualquier instalación de Windows que tenga solo 2 o 3 meses de uso al inicio tenga que cargar con 10 o 15 aplicaciones de terceros en memoria que a veces las utilizamos esporádicamente en realidad.
Todo esto trae como consecuencia que cada vez Windows este más cargado y pesado, hasta que llega el punto que es inevitable la reinstalación del sistema operativo con todo el trauma que causa de una forma u otra en la mayoría de los usuarios.
Hay programas hechos para optimizar y así resolver estas situaciones, pero ninguno lo va a solucionar de la forma que nosotros mismos lo podemos hacer, sencillamente ejecutando 10 medidas básicas que está demostrado son determinantes para mantener un sistema en forma; a continuación te las relaciono:
1- Deshabilitar el inicio de programas innecesarios en Windows.
2- Mantener tu sistema limpio y desfragmentado el disco del sistema.
3- Optimizar la utilización de la Memoria Virtual
4- Deshabilitar la paginación del núcleo del sistema operativo
5- Trabajar sin archivo de paginación (opcional).
6- Si usas Windows XP acelerar los volúmenes NTFS
7- Deshabilitar la indización de archivos.
8- Deshabilitar los servicios innecesarios.
9- Desactivar los efectos visuales innecesarios.
10- Optimizar de transferencia de los discos duros
Como vez son solo 10 pasos pero aplicándolos te aseguro que puedes incrementar el rendimiento de Windows hasta en un 50% y prolongar la necesidad de una reinstalación del sistema operativo.
Toda la explicación de cómo ejecutar estas medidas puedes leerla en un artículo más amplio en la siguiente página:
Acelerar Windows. Las 10 formas definitivas de elevar el rendimiento y la velocidad.